El muelle inacabado. Muelle del Arenal

El muelle inacabado. Muelle del Arenal

Por si aún no lo sabéis, ayer, 10 de noviembre, salió la noticia sobre el proyecto de reforma del Paseo Marqués de Contadero que pretende llevar a cabo el Ayuntamiento de Sevilla. Esta zona se ha conocido siempre como los muelles del Arenal, el puerto histórico de Sevilla desde su reconquista, por lo que siendo un punto de interés cultural para la ciudad, vamos a hacer un repaso a su historia.

Desde la llegada de las tropas de Fernando III a la ciudad, e incluso con anterioridad, la zona se destinó como puerto fluvial de la ciudad, generando diferentes infraestructuras a su alrededor como las Atarazanas de época de Alfonso X o los diferentes arrabales que conformarían lo que hoy es el barrio del Arenal.

1860  Louis de Clerc
1860 Louis de Clerc – El Arenal antes de la construcción del muelle de Pastor y Landero.

No es hasta 1863 cuando Pedro Pastor y Landero se hace cargo de las obras de modernización del puerto, construyendo el muelle que actualmente vemos. Pese a las muchas reformas y reconstrucciones se mantiene casi tal cual en su estructura, es decir, piedra caliza color ocre, muros de ladrillos y suelo adoquinado, siendo la parte más representativa la situada junto al Puente de Triana, conocido como Muelle de la Sal.

Como hemos indicado, estos muelles debieron ser reformados en diversos momentos aunque el más importante fue realizado a principios del siglo XIX junto con el Plan Moliní, que amplió los muelles hacia el sur con la creación de los de Nueva York y Delicias. Además, también realizó la corta de Tablada y el Puente de Alfonso XIII, entre otras cosas. Tras estas obras, los muelles del Arenal pierden su factor marítimo y terminan como grandes espacios vacíos que no se recuperaron hasta la construcción del actual Paseo Marqués de Contadero.

1940 muelle de la sal - abc
Obras de restauración o reconstrucción en el Muelle de la Sal

Las obras comenzaron en 1975 y finalizaron en 1979 y costaron 1 millón de euros actuales. Su diseño y ejecución corrió a cargo del arquitecto Amalio Saldaña y el ingeniero José Luis Prats. El paseo se realizó sobre los muelles de Pastor y Landero y Moliní dando como resultado, un nivel intermedio entre el Paseo Colón y el muelle, lo que hoy se conoce como los “Bajos del Paseo Marqués de Contadero” y que son la parte fundamental del proyecto presentado para su renovación. Hay que resaltar que en 1980 el Consejo de Europa lanzó una campaña para la mejora de la vida urbana en los países miembros, con el fin de dar a conocer ciertas soluciones encaminadas a mejorar la vida de la ciudad. Este paseo y sus creadores fueron galardonados en 1982 con Medalla y Diploma con Mención Especial por dicha obra.

Planteada la historia de dicho lugar, podemos crear una mejor idea acerca del proyecto presentado. Dicho proyecto presenta soluciones que realmente hacen falta en la zona, pues sus bajos no han estado lo suficientemente aprovechados, siendo una de las zonas de mayor atracción turística de la ciudad. Su vegetación, en según qué zonas, es suprimible completamente. Un ejemplo son los arbustos laterales que eliminan espacio al peatón y son una atracción para la suciedad, por lo que una obra de restauración es necesaria.

Paseo Marqués de Contadero

No obstante, en mi opinión, no creo que sea ni el lugar ni el momento para realizar el proyecto que pretende nuestro Ayuntamiento, ya que la solución al uso de los locales bajos no implica una obra de tal magnitud. La eliminación de arbustos ayudará a ampliar el pavimento en la zona inferior y un replanteamiento del carril bici para su perfecta convivencia entre peatón y ciclista no necesita tampoco de una obra de tales dimensiones. Además, estamos ante una de las pocas obras de la década de los 70 que es merecedora de ser conservada por su belleza, teniendo claros ejemplos de todo lo contrario repartidos por la ciudad.

Por: Daniel Reyna García

 

 


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